Slideshow
01 septiembre 2006
Septiembre 04. Día 1. Roma
30 julio 2006

Desde Fiumicino tomamos el tren que enlaza con la estación de Termini y desde allí el metro hasta Bernini, que era la parada más próxima a nuestro hotel. En un primer momento, analizando la relación calidad/precio habíamos optado por alojarnos en la zona de Via Véneto, bastante céntrica y aunque más cara que Termini, mucho más tranquila y segura.
Un golpe de suerte ocasiona que nos alojen en otro hotel por problemas en el que habíamos reservado. De este modo, acabamos alojados en el Hotel Valadier (4 estrellas) en la Vía della Fontanella, a un paso de la Piazza del Popolo, de la Vía del Corso y de la Piazza di Spagna. Después de esto, en caso de volver a Roma, me ha quedado claro que esta es la mejor opción para visitar Roma. Mi recomendación es buscar en www.venere.com algún alojamiento en Vía del Corso y alrededores. 120 euros la noche en un hotel de 3 estrellas entra dentro de lo razonable.
Una vez alojados disponemos del resto del día para iniciar nuestra visita a Roma. Previamente, debido a la hora, comemos algo cerca del hotel en la primera Trattoria que encontramos.
La ruta planificada para esta tarde comienza en la Piazza di Spagna para subir desde ahí hasta el Quirinal por la Piazza Barberini. De camino, parada obligatoria en dos iglesias barrocas: San Andrea al Quirinale y San Carlo alle Quattro Fontane.
En el alto del Quirinal, además de la primera panorámica de Roma, se encuentra el palacio presidencial. Desde allí bajamos por la Vía XXIV Maggio hasta el Mercado de Trajano. La entrada al Mercado costaba 7,50 euros pero merece la pena ya que da una idea de cómo era el mercado en la antigüedad y desde él hay unas buenas vistas del Foro y de la columna de Trajano.

Después de la visita, que nos lleva nuestro tiempo, proseguimos la ruta en dirección a la Fontana de Trevi y posteriormente, cruzando la Galería Alberto Sordi, dejando a un lado la columna de Marco Aurelio, llegamos a la Piazza de la Rotonda y el Panteón de Agripa (entrada gratuita para admirar la cúpula interior).
Para terminar el día nos dirigimos a Piazza Navona. Antes dos visitas recomendables: la iglesia de Santa María sopra Minerva (gótico) y sobre todo la de San Ignacio de Loyola con una falsa cúpula increíble.
Recomendación: Parada en la Piazza di Petra para tomar una cerveza en una terraza. Si la visita se hace en verano, la experiencia de descansar del esfuerzo, bajo los aspersores de alguno de los locales mientras se toma un panini y una cerveza merece la pena.
Septiembre 04. Día 2. Roma

Desde Piazza Venecia subimos hasta la Piazza di Campidoglio y la Cordonata en otra de las colinas romanas, el Capitolio, por la escalera que lleva a la iglesia de Santa María in Aracoeli. Descartando, por problemas de tiempo, la visita a los Museos Capitolinos, optamos por dar un paseo hasta la Roca Tarpeia y disfrutar de otra vista del Foro y del Palatino.
Bajamos por la misma escalera y pasando por el Teatro de Marcello nos dirigimos al Foro, que es probablemente la visita más complicada de Roma debido a su amplitud e interés. Por poco tiempo que intentemos destinarle es más que probable que nos lleve un buen rato. Conveniente pararse en los Arcos de Tito y Séptimo Severo, Casa de las Vírgenes Vestales, Templo de Vesta, Basílica Julia, La Curia.
Desde el Foro y por Vía Sacra llegamos hasta el Coliseo y el Arco de Constantino. La visita al Coliseo permite bajar hasta la arena y sacar fotos desde la ubicación de las gradas. El precio de la entrada era de 10 euros y es otra visita que merece la pena.
Este recorrido nos lleva toda la mañana y para comer optamos por una idea original. En lugar de hacerlo en un restaurante, compramos la comida en un supermercado y descansamos en la Villa Celimontana en el Celio.

Una vez descansamos lo suficiente iniciamos la segunda parte del día dirigiéndonos a las Termas de Caracalla por la vía que lleva su nombre (entrada 5 euros). La visita es bastante rápida así que tomando de nuevo otro bus hasta el Coliseo todavía tenemos tiempo de subir hasta el Palatino.
Lo hacemos por los jardines Farnese desde la escalinata que comunica con el Palatino. Vamos visitando la Casa de Livia, la Domus Flavio y la Domus Augustiana para llegar al Estadio.
Desde la Domus Augustiana hay unas buenas vistas al Circo Máximo, al lado contrario del Foro, y de las Termas de Caracalla a lo lejos.
Recomendación: Tomarse la jornada con calma y posponer, si hace falta, alguna visita para otra jornada. El recorrido a pie debido a la cantidad de sitios a visitar es enorme.
Septiembre 04. Día 3. Roma

Esta vez tomamos el metro en Popolo, cerca del hotel, y bajamos a dos paradas de Otaviano, ya que la parada que indica Museos Vaticanos nos deja muy arriba en sentido contrario a la cola.
Llegamos a las 8.40 horas, cinco minutos antes que abran las puertas, la mejor hora para estar a las 9.00 horas dentro. La entrada se hace por un lateral, con lo que no veremos la famosa escalera helicoidal hasta que bajemos por ella al salir. La visita nos llevará aproximadamente dos horas.
Desde el inicio vamos recorriendo los corredores del museo que orientan siempre a la Capilla Sixtina. A destacar la Galería de los Mapas y el patio donde, entre otras estatuas, está el Leoconte.
Posteriormente nos dirigimos a San Pedro, en donde antes de entrar tenemos que hacer una cola de quince minutos para entrar en la basílica y pasar por los controles de seguridad.
A destacar el baldaquino, la cripta y la Pietá de Miguel Angel. No obstante, la visita estrella está fuera: la cúpula de San Pedro (5 euros). La subida se hace desde fuera, con mucha paciencia porque las colas también son importantes, primero en ascensor y luego mediante 320 escalones. El esfuerzo, la espera, el precio, cualquier cosa merece la pena. Para mi gusto son las vistas más bonitas de la ciudad.
De San Pedro salimos hacía Castell S´Angelo, cruzamos el puente y hacemos la parada para comer en una trattoria que ya nos habían recomendado y que hago lo propio: Trattoria di San Giovanni: típico local de barrio frecuentado por la gente de la zona y algún turista como nosotros con un trato estupendo, buena comida y sobre todo un tiramisú inmejorable. El precio: 75 euros/4 personas.
Tras terminar de comer, emprendemos el camino de vuelta por Via dei Coronari y por un entramado de callejuelas típicas romanas en la zona de los anticuarios. Así llegamos hasta la parte trasera de la Piazza Navona.
De allí decidimos visitar con más detenimiento la Piazza della Rotonda y más concretamente el interior del Panteón donde están las tumbas de Rafael o la de los Saboya.





Finalmente una licencia cinéfila. Como el hotel está cerca de Vía Marghuta, por curiosidad me acerco hasta el número 110, casa donde vivieron Federico Fellini y Giulietta Masina.
Recomendación: Esta puede ser una buena noche para cenar al aire libre en alguna de las terrazas de la Via della boca del leone y si antes da tiempo, ya que cierra pronto, tomar un café en Café Grecco en Via Condotti
Septiembre 04. Día 4. Roma

Detrás de la Piazza está el Circo Mássimo y desde ahí iniciamos la subida a otra de las colinas romanas, la del Aventino, actualmente una bonita zona residencial poblada de árboles y lujosas villas.
En el Aventino visitamos la basílica de Santa Sabina y su claustro medieval y Santi Bonifacio e Alessio. Posteriormente recorreremos el Jardín de los Naranjos, que Fellini popularizó en Las noches de Cabiria, y daremos por finalizada la visita a la colina.
Volviendo sobre nuestros pasos nos dirigiremos hacía el Area Sacra, donde se dice que asesinaron a Julio César, pasando por la Fonte della Tartarugge. Proseguimos hacía Campo di Fiori para visitar el mercado que se organiza diariamente y la zona comercial que lo rodea. Posteriormente seguimos hacía la Piazza Farnese, donde se ubica el Palacio homónimo, y seguimos por Via Giulia.
Desde allí llegamos a los pies del Gianicolo y enseguida cruzamos al Trastevere para hacer el primer alto importante a la hora de la comida. Siguiendo varias recomendaciones nos detenemos a comer en Romolo nel Giardino della Fornarina, en un bonito patio interior.
Después de comer, para hacer un poco el tiempo, optamos por dar un paseo hasta la Isola Tiberina y ya a la vuelta hacia el Trastevere nos dirigimos hacía la Piazza de Santa María in Trastevere, donde destacan los mosaicos del ábside.


Para terminar la visita, después de recorrer a pie el Trastevere, tomamos el bus 115 que lleva hasta la termina del Gianicolo y podemos observar Roma desde esa nueva perspectiva, especialmente desde Piazza Garibaldi.
En la terminal del Gianicolo tomamos el 116 para regresar al hotel, que da un rodeo subiendo por Vía Veneto y recorriendo Villa Borghese, lo que nos permite conocer esta parte de Roma que no teníamos previsto visitar por falta de tiempo y la distancia a pie que supone.
A la entrada de Villa Borghese, en Porta Pinciana cogemos el último bus (119) que finaliza su recorrido en Piazza del Popolo, al lado del hotel. No obstante, señalar que en festivo y víspera de festivo desvía su trayecto y da la vuelta en Piazza de Spagna.
Recomendación: Después de volver al hotel, tomar de nuevo el transporte público (en Largo Argentina se puede coger el tranvía) para cenar en el Trastevere y ver la animación del barrio por la noche.
Septiembre 04. Día 5. Roma
La visita a la catacumba costaba 5 euros por persona y se puede realizar con guía en español. Para ello hay que esperar a que lo indiquen aunque no suele demorarse demasiado.

Después de la visita no nos queda más remedio que esperar por el bus de vuelta para regresar hasta San Giovanni Laterano donde visitamos la Basílica y la Scala Santa. Como estamos cerca de San Clemente, comemos en el primer local que encontramos y así hacemos tiempo hasta las 15.00 horas, hora de apertura de la iglesia. Por si tenéis curiosidad el local fue Trattoria Lucci en Via Celimontana (detrás del Coliseo).
Tras San Clemente, previa parada en la Domus Aurea de Nerón, vamos hasta San Pietro in Vincoli donde está el Moisés de Miguel Angel. En el mismo Esquilino, muy cerca, nos detenemos a ver los impresionantes mosaicos de Santa Prassede.

Como habíamos avanzado, consideramos la necesidad de tomarnos una jornada tranquila, así que damos por finalizada la jornada y regresamos al hotel para descansar y hacer alguna compra por la zona de Via del Corso.
Recomendación: Al igual que otros días considerar que las iglesias cierran al mediodía y reabren las puertas entre las 15.00 y las 16.00 horas.
Septiembre 04. Día 6. Roma

La ida es perfecta y nos da tiempo de ver Villa Adriana con total calma, así que sin prisas paramos previamente a comer en el bar de la entrada un bocadillo y a echar un vistazo a la maqueta que se expone para hacernos una idea de cómo va a ser la visita. La entrada costaba 8,50 euros y en septiembre cerraba el acceso a las 17.30 horas.
Aun así y llegando a una hora prudencial se necesita el tiempo porque la zona que abarca la Villa es bastante extensa (120 hectareas). A destacar el Teatro Marítimo y el Canopus.

La vuelta la hacemos del mismo modo y una vez más llegamos con tiempo suficiente al hotel para hacer alguna compra de última hora.
Previamente al viaje habíamos barajado la posibilidad de hacer esto media jornada y alquilando un coche visitar a las afueras de Roma Santa Constanza, San Agnese fuori le Mura y San Paolo fuori le Mura. Finalmente, la sobredosis de arte y de kilómetros sobre nuestras espaldas nos hizo optar por algo más tranquilo.
Recomendación: La tienda en la zona de Via del Corso que más nos sorprendió fue TAD Concepstore, en Via del Babuino, 155. Concepstore de diseño con muchas cosas interesantes.
Septiembre 04. Día 7. Praiano

Desafortunadamente se nos ha hecho tarde así que desistimos de viajar por la costa y visitar las localidades de Anzio, Gaeta y Terracina. A cambio tenemos un viaje cómodo por autopista de peaje (10,90 euros).
Al llegar a Nápoles tomamos la tangencial en dirección a Cuma para ver el conjunto de su parque arqueológico. El tránsito en la zona es caótico así que conviene armarse de paciencia y poner los cinco sentidos en la conducción. Por si fuera poco, los sitios están muy mal indicados así que llegar hasta La Sulfatara o el Lago de Averno es toda una odisea. Si se tiene paciencia suficiente es conveniente ver, además de lo citado, el Antro de la Sibila Cumana, los Campi Flegei y Pozzuoli.
Retomamos la tangencial, tomamos la autopista hacia Salerno y en Castellmare de Stabia nos desviamos por la costa hacía Sorrento. Una vez llegamos a este punto y dejamos la autopista el trayecto se hace por carretera de montaña, a través de muchos túneles y donde cada kilómetro parecen diez.
Desde Sorrento el camino no tiene pérdida. Simplemente hay que seguir las indicaciones y circular por la carretera que va por toda la costa a través de las montañas. Desde Pozzuoli a Praiano son unos 65 kilómetros pero es imposible hacerlo en menos de una hora y media.
El hotel está en la misma carretera así que tampoco nos despistamos (Hotel La Perla, Vía Migliana 2 – 84010 Praiano). Una vez alojados, aprovechamos para dar un paseo por los alrededores y descubrir algún sitio para cenar por la noche.


Para terminar la tarde y como la distancia no es mucha, 9.5 kilómetros, cogemos el coche y nos dirigimos a Amalfi. Con mucha tranquilidad accedemos al parking del puerto (3 euros/hora) y dejamos el coche para hacer una visita a pie, que no nos lleva mucho tiempo porque Amalfi es una localidad muy pequeña. A destacar la catedral y las calles colindantes.
Recomendación: Cenar en Praiano en Cala Paradies en Vía Terramare, 6 con terraza con vistas y al borde del mar. Buenas ensaladas con productos marinos y pescados. 20 euros/persona.
Septiembre 04. Día 8. Capri / Sorrento

Como no tenemos otra opción dejamos el coche en un parking del puerto de Sorrento (14 euros), muy cerca de las taquillas donde se canjean los billetes para el barco. Previamente hay que comprar los recibos para el canje en alguna de las agencias de viaje que se pueden encontrar en la bajada hasta el puerto. El precio del trayecto por persona era de 9,50 euros.
Al llegar a Capri lo primero que hacemos es buscar otro barco que nos permita visitar la Gruta Azul. Para ello hay dos opciones, alquilar una embarcación por horas (65 euros, dos horas) o hacer el recorrido alrededor de la isla con parada para entrar en la gruta (10 euros). En cualquier caso, al llegar a la entrada hay que guardar cola y pagar 8,30 euros para poder entrar. La ventaja de la primera opción es que además de esta parada se pueden hacer todas las que se antojen y aprovechar para darse un baño, por ejemplo, en la Gruta Verde.
Terminado el circuito por mar, volvemos a desembarcar en el puerto par tomar el funicular que lleva a Capri ciudad (2,60 euros i/v). La visita a la ciudad es larga. Nosotros partimos de la Piazzeta y desde allí bajamos hasta la Certosa y los Jardines de Augusto, donde hay una vista de los Faraglioni y de Vía Krupp, que decidimos no tomar hasta Marina Picola, ya que desde el barco ya nos hicimos una idea de Villa Jovis, la residencia de Tiberio.


Era nuestra intención proseguir, pagando un taxi, hasta Anacapri para llegar hasta Villa San Michele. Lamentablemente íbamos muy justos de tiempo y la Villa está a 327 metros de altura a una distancia importante de Anacapri y a la que solo puede accederse a través del sendero que lleva el nombre de Axel Munthe, médico que mandó construirla en el siglo XIX.
Por tanto, antes de subir al barco, hacemos una parada en la Piazzeta para tomar algo en una de sus terrazas y visitar las tiendas de las calles cercanas. Esto antes de las 19.00 horas, que es el horario del último barco de vuelta a Sorrento.
Una vez en Sorrento, recogemos el coche y subimos hasta el centro de la localidad, aparcando cerca de la Piazza Tasso. Posteriormente callejeamos desde la plaza hasta la bajada a Marina Grande por Via Pietá y Via V. Veneto.
Por último decidimos cenar en uno de los restaurantes recomendados, Sorrento Inn en la Via Fuoro.
Recomendación. Bajando hacía el puerto es conveniente parar en Piazza Tasso y comprar en alguna de las agencias de viaje los recibos para canjearlos por los billetes del hidrojet a Capri.
Septiembre 04. Día 9. Nápoles


Llegamos al centro de Nápoles y aparcamos en Vía Chiaia, muy cerca de Piazza Victoria, poniendo ticket hasta las 16.51 (10,60 euros). Nuestra intención es recorrer:
1.- Castell d´Ovo y litoral.
2.- Piazza Plebiscito
3.- Vía Toledo y Barrios Españoles
4.- San Severo y centro histórico
Desde Piazza Vitoria, iniciamos el trayecto por el Burgo Marinero, zona donde se encuentran los hoteles elegantes de la ciudad, hasta el castillo; al cual accedemos para hacer una visita por el interior.
Posteriormente subimos hacía la Piazza Plebiscito, corazón de la antigua metrópoli, donde destacan la Basílica de San Francesco di Paola, el Palacio Real, el Teatro San Carlo y la Galería Umberto I.

Mas adelante subiendo por Vía Toledo y dejando a la izquierda los Barrios Españoles, donde conviene no adentrarse por la inseguridad y porque no ofrecen nada de interés, llegamos hasta Porta D´Alba por donde nos adentramos en Spaccanapoli.
Lo primero es la visita obligada a la capilla de San Severo (5 euros) para ver el Cristo Velato de Sanmartino, il Disinganno de Queirolo y la Pudicizia de Corradini. La segunda obligación es comer en Pizzería di Matteo en Vía dei Tribunali, 94, la pizzería más famosa de Nápoles. Esto antes de continuar el recorrido por Spaccanapoli para ver el conjunto monumental de la Piazza del Gesú Nuevo, la iglesia de Santa Chiara o la estatua del dios Nilo, símbolo de la ciudad.
Para acabar el día, parada en el café Gambrinus en la Piazza Plebiscito, otro de los locales emblemáticos de la ciudad.
Recomendación: En la Piazza Plebisicito hay una oficina de turismo donde poder obtener gratis planos muy útiles de la ciudad.
Septiembre 04. Día 10. Ravello / Amalfi

Visitamos el Duomo y parte de Villa Rufolo antes de dirigirnos a Villa Cimbrone caminando por el pueblo y dejando atrás el Convento de Santa Chiara y el de San Francisco.
Entramos en Villa Cimbrone (5 euros) que además del hotel de lujo se puede visitar el pequeño claustro, la cripta, los jardines y sobre todo el Mirador del Infinito, desde donde se disfrutan de unas vistas espectaculares de la Costa Amalfitana.
Como pretendemos pasar un día relajado, a la vuelta paramos en Atrani para pasar un día de playa. Por cierto, en la misma que se rodó La burla del diablo. En Atrani, para aparcar lo mejor es hacerlo a pie de playa en la plaza anexa. Los bonos para el aparcamiento se compran en cualquier tienda y costaban 2 euros/hora.

A eso de las 17.00 horas se va poniendo el sol así que decidimos por movernos hasta Amalfi, localidad que hasta el momento solo habíamos visto por la noche. En Amalfi volvemos a aparcar en el puerto y subimos hasta el Duomo. Además de esta visita aprovechamos para hacer lo mismo con el Claustro del Paraíso y nos quedamos con las ganas de subir hasta el Convento de los Capuchinos, cerrado por reformas en esas fechas.
Recomendación: Visita al antiguo Convento de los Capuchinos, convertido en la actualidad en un bonito hotel y con bonitas vistas a la bahía.
Septiembre 04. Día 11. Vesubio / Pompeya

En el Vesubio el coche se deja en aparcamiento de Colle Margherita, a 1.000 metros de altitud (2,50 euros). De ahí al cráter es un paseo a pie por un sendero bastante empinado pero que se hace sin dificultad previo pago de 6,50 euros. Antes de subir, por si acaso, hay que recordar llevar al menos un jersey.
Una vez arriba, lo más impresionante son las vistas que permiten divisar hasta Capri y las fumarolas que recuerdan que el volcán sigue activo.

Sin más demora, a la bajada volvemos a tomar la autopista por una entrada que evita cruzar Torre del Greco y Torre Anunziata para llegar a Pompeya por la salida indicada como Pompeya oeste.
Nada más llegar a las inmediaciones hay numerosos aparcamientos, todos a 3 euros la hora, siendo la única opción para dejar el coche. Ya en las excavaciones, con la entrada (10 euros) nos facilitan un plano muy útil y un librillo explicativo en español.
La visita a Pompeya, obviando muchas cosas, nos lleva algo así como cuatro horas. Para hacerse una idea de la ciudad conviene no perderse, después de acceder por Porta Marina, el Foro y las edificaciones colindantes (Templo de Apolo, Basílica, Templo de Vespasiano), posteriormente subir hacia la casa del Fauno, como ejemplo de vivienda; bajar hacia las Termas y descubir la peculiaridad más llamativa de Pompeya, el vícolo del Lupanare, que es la calle que lleva al lupanar de la ciudad y la única que tiene curva para favorecer el anonimato de los ciudadanos. Continuando después hacia la zona del Teatro Grande y posteriormente hacia la Palestra y el Anfiateatro se tiene una visión global de la ciudad.
A la salida, para volver hacia Praiano, nos encontamos con un problema ya que el primer acceso está antes de este punto en la autopista. El resultado es que tenemos que coger la carretera que va a Amalfi por el interior, al llegar al desvio a Ravello tirar hacia Maiori y venir desde allí por la costa. Desconozco si es posible tomar la salida en dirección Nápoles y dar la vuelta en la siguiente salida después del acceso a la carretera por la costa.
Recomendación: Después de una jornada intensa optar por cenar cerca del hotel. Por ejemplo en el Il Pirata, también en Via Terramare
Septiembre 04. Día 12. Positano

La parada del bus está al lado del hotel y los billetes (1 euro) se compran en el estanco que está a 200 metros. De este modo también nos evitamos el hacer mil maniobras para acceder al pueblo, mereciendo la pena hacerlo andando desde la parada del bus. Por un lado porque hay una buena persepectiva de la localidad y por otro porque el paseo es muy agradable.
No obstante, el encanto de Positano está en su emplazamiento y en poder disfrutar de la playa. Aparte de eso no hay nada que ver y para hacer compras las tiendas de Via del Mulini.

Para comer la mejor opción, por su comodidad y calidad, es la terraza de O Capurale en Vía Regina Giovanna, 12.
Recomendación: Si se va en bus, estar atentos a los horarios porque a ciertas horas del día pasan muy de vez en cuando.
Septiembre 04. Día 13. Caserta / Roma
Una vez enlazamos con la A1 nos salimos en el primer desvío que indica a Caserta, que es el que lleva directamente a la Reggia. Enfrente del Palacio hay un parking público muy grande (1 euro/hora) pero hay que tener mucho cuidado y seguir atentamente las instrucciones.
La visita a la Reggia merece la pena. En él, Georges Lucas rodó La Guerra de las Galaxias y es el palacio más grande de Europa. Contruido en 1751 rivalizó con Versalles con unos jardines igual de espectaculares.
Además de esta visita, a 10 kilómetros, al noroeste, está el Burgo de Caserta Vecchia. Una bonita ciudad medieval que ha conservado el ambiente de entonces y donde destaca la catedral y la iglesia de la Annunziata.
Finalizada la visita, después de esta parada, volvemos a coger la A1 hacia Roma, hasta el G.R.A. y desde allí coger la autopista al aeropuerto sin ninguna dificultad al estar muy bien indicado en todo momento.
Recomendación: Si se quiere visitar la Reggia hay que tener en cuenta que en Italia los museos cierran los lunes.







